Introducción a la Raspberry Pi

La Raspberry Pi es, junto con Arduino, la placa más famosa para el desarrollo de prototipos y pequeños proyectos. Existen infinidad de tutoriales, manuales, trozos de código, etc., que te permitirán hacer desde un pequeño media center hasta un robot que reconozca formas, pasando por todo tipo de sensores de temperatura, humedad, presión atmosférica, luz… y también todo tipo de actuadores y sistemas de automatización, controlando de forma remota y/o automática luces, puertas, música, y casi cualquier cosa que se nos pueda ocurrir.

¿Qué necesitamos para empezar?

Lo primero que necesitamos es una Raspberry Pi. Su bajo precio tiene un pequeño inconveniente: no viene con todos los accesorios que son necesarios para hacerla funcionar de manera autónoma. A continuación mencionamos una lista de accesorios obligatorios y opcionales para trabajar con nuestra Raspberry Pi.

Accesorios recomendados:

  • Raspberry Pi: para comenzar, te recomendamos una Raspberry Pi modelo 2 B o modelo B+. Existen más modelos, pero cada uno tiene sus limitaciones. La Pi 2 es la más reciente, y tiene un procesador de 4 núcleos, lo cual hará que tus aplicaciones (en especial si vas a hacer un uso intensivo del procesador, como en reconocimiento de imágenes o en un media center) vayan más rápido. Sin embargo, para muchos proyectos sencillos no es necesario que pagues el dinero extra y puedes empezar con el modelo B+.
  • Cable HDMI: nuestra Raspberry Pi se puede conectar directamente a un televisor o monitor HDMI, con lo que puedes reutilizar cualquiera que tengas en casa (si tu pareja quiere ver una película mientras tú cacharreas con la Pi, vas a tener que iniciarla en el noble arte de la lectura).
  • Tarjeta micro SD: necesitas una tarjeta para instalar el sistema operativo y los programas que vayas a ejecutar. Actualmente las tarjetas de 8/16 GB son muy económicas y no necesitas mucho más espacio para proyectos.
  • Teclado y ratón USB: para trabajar directamente con tu raspberry pi enchufada a un monitor. Una vez tengas tu Pi instalada será muy sencillo (y útil) conectar con ella usando ssh desde tu ordenador, pero para principiantes y a los que la palabra ssh les suene a susurro, un teclado y un ratón son la opción más segura.
  • Cable micro USB: nuestra Pi necesitará obtener la energía de algún lado. Un cargador de móvil con micro USB será más que suficiente para empezar. El cable también puede estar conectado a nuestro ordenador.

 

Accesorios opcionales:

  • Cable de red Ethernet: seguro que tienes alguno por ahí aparcado. Es la forma más sencilla de conectar la Raspberry a la red, sencillamente enchufa el cable a tu router y podrás trabajar directamente. El pequeño inconveniente viene cuando tienes el router en un sitio y tu monitor/televisión en otro muy apartado. Puede que los cables no te lleguen, así que mejor ir a la siguiente opción.
  • Tarjeta Wifi USB: existe multitud de tarjetas wifi que podrás enchufar directamente a la Pi para trabajar con ella sin tenerla conectada con un cable de red. Lo único que tienes que tener en cuenta es que sea compatible con la RPi para que sea reconocida directamente por el sistema operativo, y no tener que estar trasteando con drivers, kernel y otras cuchufletas de las que no quieres saber porque no tienen nada que ver con tu idea de hacer un proyecto de forma relajada.
  • Cámara USB o módulo de cámara: el módulo de cámara de la RPi es muy versátil, y se puede conectar directamente a la placa. Sin embargo, también resulta bastante caro, por lo que puedes decidirte por una cámara USB mucho más barata. En este caso, asegúrate también de que la cámara sea compatible con Raspberry Pi, para que sea directamente reconocida por el sistema operativo.
  • Placa de prototipado: son esas placas con muchos agujeros a las que puedes conectar componentes electrónicos.
  • Cables de prototipado: necesitarás unos cables pequeñitos para conectar los GPIO con tu placa de prototipado, motores, cámaras, circuitos, etc. Son unos cables que puedes comprar a puñados por un precio económico, y te ahorrarán un montón de tiempo (puedes hacerlos tú mismo pelando cualquier cable que tengas por tu casa, cables de teléfono, de red, etc, pero la realidad es que el tiempo que necesitas para ello no vale la pena). Asegúrate de comprar todas las combinaciones posibles (macho/hembra, hembra/hembra, macho/macho) para que no te encuentres con la frustrante situación de que no puedes enchufar algo por un pequeño cable de unos céntimos.

En próximas entradas iremos dando nuestros primeros pasos utilizando todos los accesorios para hacer pequeños proyectos, esperamos que os guste nuestra serie sobre Raspberry Pi, y si tenéis cualquier duda o sugerencia podéis hacérnoslos llegar y haremos lo posible por echaros una mano.

 

¿Tienes una idea interesante para un proyecto con Raspberry Pi? ¡Te esperamos en los comentarios!

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3 comentarios sobre “Introducción a la Raspberry Pi

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